Nada te prepara para ir, y nada te prepara para volver...
Algunas cosas quedaron en el camino, otras fueron enviadas por correo.
Ya está todo guardado, no queda nada en la habitación, está tal cual la encontré el primer día, se me pasaron los 3 meses.
Ultimo viaje hasta el gótico, cargada, para no variar, con cosas que quedarán en lo de mi hermana.
Ultimo almuerzo vegano, jajajaja, y si, nos teníamos que despedir del veganismo.
Mientras intentaba pagarlas, mi hermana se probaba unas zapatillas, y de golpe, el chico que estaba atendiendo nos pide que salgamos urgente porque le habían robado. A lo cual obedecimos, mi hermana le gritaba que ella tenía una zapatilla puesta, que que hacia.
Yo preocupada por dos cosas, una, mis botas estaban adentro, dos, teníamos una zapatilla que no nos correspondía.
Pero llegó, y efectuamos las compras correspondientes.
El tema era como iba a hacer para llevarme mis queridisimas botas nuevas.
Volvimos a mi departamento, ya para buscar mis compañeras de viaje, Valijote y su nueva compañera, y Valijin, que ya venía chungo.
Con todo eso partimos al último show de la valija rumbo al aeropuerto.
No hubo paz ese día, nos tocaron todos los cantantes del metro y del tren,maldita sea, pero les deje unas moneditas.
Valijote pesó 26 kg, la balanza de mierda que me habían prestado claramente se equivoco, y su compañera 21,700, digamos que hicieron la vista gorda, y nada mas le pusieron un cartelito que decía que pesaba unos buenos 29 kg, para que nadie se lastimara al levantarla, dudo que al ver el tamaño de la misma alguien deliberadamente intentara levantarla como si pesara 10 kg,pero lo justo es justo, y ahí se fueron marcadas de naranja fluor.
Acordamos una despedida sin grandes demostraciones de dolor, ya que en unos meses nos veíamos de nuevo, no había razones para derramar lágrimas.
Pero en el momento en que pasé la revisión de las maquinas,y miré para atrás y ya no estaba mi hermana, reconozco que se me cayó el corazón,un sentimiento que tengo, que ya muchos conocen, de una caída física de mi corazón cuando siento una pena importante.
Por suerte, mas bien por una coincidencia,encontré un patio donde se podía fumar, gracias Barcelona por tan buena idea.
Así que entre algunas compras me dirigía al patio.
Y llegó el momento de embarcar, como tenía demasiadas cosas en las manos, y me podian hacer lío, tuve que ponerma las botas de taco aguja de 10cm de alto, y así pasearme por el aeropuerto durante mas o menos 30 minutos.
Al aumentar de estatura, la manija de Valijin me quedaba corta, la subí a un carrito, deseando que la cosa fuera al reves, porque por más monas que me quedaran muy monas, caminar con ellas puestas era una real tortura.
El embarque fue con muchos Argentinos, así me iba acostumbrando otra vez al idioma, pero lo más jodido fue que tuve que bajar unas escaleras caracol, con las bolsas de chocolates,la campera, 2 pulloveres y Valijin, y las fucking botas!!!!!!!!!! pero que elegante que quedé caminando por la pista hasta el avión.
Aclaro que apenas llegué a Barajas me las cambié por las chatas, y si me querían cobrar exceso de equipaje, venga!!! que te doy la tarjeta de crédito!!!!!!
Y ya estaba en el avión, cinturón puesto, las azafatas empiezan las monerias...
El avión carretea...acelera... sensación rara...mis pies ya no están en la tierra....Barcelona se hace diminuta....hasta siempre...merci...y adeu!!!!!
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